CAPITULO 6
-FLASBACK-
La noche seguía cerrada, llovía mucho y hacia mucho frió. Dani no se daba por vencido. Se había propuesto animas a Amanda y hasta que no lo consiguiera no pararía. Amanda no podía parar de pensar en lo que había pasado. ¿Como podía haberla hecho eso? Aun no podía creerlo.
-¿Que quieres tomar? ¿ Café o algo que no sea café?- pregunto Dani.
-Hombre, dependiendo de lo que sea "algo que no sea café"- contesto Amanda.
-Pues, no se, un refresco, una cerveza, a estas horas, no es bueno tomar un copa, te lo digo yo -dijo el, diciendo esto ultimo mas bajito.
-Mejor café. Dicen que a los hiperactivos hay que darles café para relajarlos, y aun mas si están nerviosos.
-Entonces, que sean dos cafés dobles, o triples o de un paquete entero de café !PERO SOBRE TODO QUE ESTE CARGADITO!- dijo Dani entre risas a la camarera.
Con esa ultima tontería que había dicho Dani, empezó a asomar una pequeña sonrisa de los labios de Amanda. Dani pensó que lo estaba consiguiendo, su plan estaba totalmente en marcha.
-Esa sonrisa es preciosa, no la intentes esconder. Vale que soy muy feo, pero no creo que le de vergüenza aparecer delante de mi ¿no?- pregunto de broma Dani.
-Para nada le da vergüenza salir- empezó ha hablar Amanda- tampoco es por tu fealdad- guiño un ojo ella- solo que esta sonrisa, cada día tiene menos motivos por los que salir. Y cada vez le cuesta mas y mas.
-¿Me dejas que te cuente una cosa?
-Si,claro, cuéntame.
-Hace poco, he perdido a una de las personas que mas quería en este mundo, esa persona de la que nunca te quieres despegar. De la que pasarías horas y horas a su lado, por que siempre tiene cosas que contarte. Esa persona que te ha criado, que te ha querido como a su propia vida. Y hasta hace pocos días no me he dado cuenta de que él, si me viera como he estado todo este tiempo, me regañaría. Por que le encantaba verme feliz y contento.
-Lo siento mucho, eso comparado con lo mio no es nada- dijo pensativa Amanda.
-Solo piensa que la vida nos sorprende a veces y te cambia el día radicalmente y que cueste lo que cuesta, hay que seguir adelante.
Amanda se quedo pensativa unos instantes tomo la taza de café dio un sorbo y al bajar la taza, una sonrisa radiaba su cara.
-¿Me dejas que te diga una cosa?-preguntó Amanda.
-Si.
Se acerca a el, le da un beso en la mejilla a Dani y le dice bajito- Gracias.
{Esa misma tarde lluviosa, pero en otro rincón madrileño}
Las luces que adornaban todas las calles madrileñas, brillaban como nunca lo habían hecho.A pesar del golpe, a Adriana ya se le habían pasado todos los males y mas con semejante acompañante.
-Bueno, una pregunta ¿donde ibas con tanta prisa?-pregunto Alvaro.
-Buuf, si yo te contara...
-Pues, ya estar tardando.
-Una de mis mejores amigas ha tenido un problema con su "novio" y salia corriendo hacia casa, pensando que estaba allí, hasta que..
-!Cataplun! Te caiste al suelo- dijo Alvaro entre carcajadas.
-Si, me caí con todas mis ganas- contesto Adri poniéndose roja.
Había poca gente por la calle donde estaban ellos, parecía que dejaba de llover poco a poco. Pero de repente, de nuevo, sin saber como, Adri volvió a estar medio tirada en el suelo. Con las manos en el suelo intento levantarse, pero Alvaro no la dejo. El se sentó a su lado y empezaron hablar entre risas.
-Lady Adri, creo que usted, tiene complejo de cemento.
-Desde luego el suelo esta en contra de mi. !ME ODIA¡
-Anda tonta, como va a odiar el suelo a una chica tan guapa y tan maja como tu.
-Si lo hace, le encanta que este con él.
-Eso significa, que te echa de menos cuando no estas tirada por el suelo, eso quiere decir que.. ¡TE QUIERE!- grito Alvaro en plena calle.
-Cállate -le dijo Adri a Alvaro mientras le tapaba la boca con su pequeña mano- no grites, que vergüenza.
Sus miradas se cruzaron. Esos ojos dijeron mas cosas de las que habían estado hablando ellos durante toda la tarde. Por que en verdad, a veces, solo es necesario, una simple mirada para decir todo lo que una persona esta sintiendo en su interior. Alvaro cogió la mano de Adriana para quitársela de la boca y Adriana se pudo contenerse, se puso roja como un tomate.
-¿Te da vergüenza que la gente te vea conmigo?
-No, para nada, no me vergüenza, solo que normalmente no voy con chicos, como tu... que llamen tanto la atención.
-Anda tonta- le dijo Alvaro a Adri retirándola el pelo de la cara- eres tu la que llamas la atención, y es lo mas normal del mundo, eres preciosa.
Con esas frase, Adriana se quedo totalmente muda sin saber que decir. De nuevo volvieron las miradas y sonrisas entre los dos...
Escrito y editado: Rubi
ABCD2
jueves, 27 de diciembre de 2012
CAPITULO 5
-FLASHBACK-
Escrito y editado: Rubi
-FLASHBACK-
Ángela llevaba ensayando toda la semana, no podía con su
cuerpo, se pasaba las horas muertas en la academia ensayando. Sabía que ese día
tan importante para ella estaba cerca. Paseaba llegando hacia su casa y en sus
cascos, sonaba esa melodía que llevaba sonando en su cabeza desde que se entero
de que iba a tener una audición. La gente la admiraba por la calle, ella
contoneaba sus caderas y su cuerpo al ritmo de la música.
Mañana era el día. Tenía pensado cenar y meterse en la cama,
lo tenía claro, necesitaba descansar si o si. Mientras dormía en su cabeza se
agolpaba cada uno de los pasos que debía de realizar al día siguiente.
Se levanto más fresca que una rosa. Con una gran sonrisa en
su cara y con muchas energías. Se tomo su zumo habitual de frutas como cada
mañana, se vistió y cogiendo su bolsa, la cual estaba en la entrada de la casa
preparaba, salió corriendo hacia el estudio.
Llego al estudio, se cambio y empezó a calentar. Era la
siguiente para salir. Estaba muy nerviosa, pero tenía que conseguir ese
trabajo, tenía que ir a Madrid, sus chicas la estaban esperando allí. Salió muy
decidida y con muchas fuerzas.
Empezó a sonar la música, Ángela empezó a moverse como si de
una pluma de tratase, era ballet, pero en verdad, ella era capaz de bailar todo
lo que quisiera. La gente estaba impresionada con ella. Cuando termino de
bailar la gente no sabía como reaccionar, ella está muy contenta de su
actuación y salió con una sonrisa de oreja a oreja, se salió al pasillo y
empezó a estirar.
-¡Eres impresionante!- dijo una voz de chico tras ella.
-¡Gracias! Hago lo que me gusta- respondió Angela mientras
se daba la vuelta.
Se quedo totalmente muda. Ese chico era guapísimo. Ella se
preguntaba como la había visto bailar. No había nadie dentro, era imposible.
-Me llamo Salva y ¿tu nombre es?- pregunto sonriendo.
-Ángela, pero todo el mundo me conoce como Ange- contesto
ella.
-Encantado Ange, ahora mismo me tengo que ir, pero me
encantaría poder charlar otro dia contigo. Apunta mi número, guárdame como
Salva Suay.
-Vale, cuando quieras hablamos y no vemos.
Salva le dio dos besos a Ange y se fue. Suay, Suay, Suay,
ese apellido le sonaba a ella. ¿Pero de qué?
{En otro lugar de España}
María había hecho un viaje muy largo. Málaga-Murcia. Desde
que dejo la gimnasia rítmica se dedicaba a entrenar a su hermana y a su grupo
de gimnasia. Daba cada minuto de su vida por ellas. Cada día les enseñaba algo
nuevo. Quería que fuesen las mejores.
Esa mañana se habían levantado todas muy pronto. La competición
era en Murcia. Un campeonato completo, sabía que sus niñas estaban preparadas
para ganar, varias competiciones a lo largo de toda la semana.
Durante el camino las niñas iban nerviosas, pero a la vez
alegres. María les había contagiado su espíritu de superación y fuerza.
Entraban en Murcia y las niñas empezaron a cantar:
-¡YA ESTAMOS AQUI! ¡AQUÍ AQUI! ¡GRACIAS A ELLA! MARIA TE
QUEREMOS LOLOLOLOLO – gritaban de pie en el autobús al unisonó.
María no podía para de reírse ¡Que escandalosas son! Pero
las quería mucho. Eran sus niñas. Su vida. Llegando al polideportivo, las niñas
no podían más. Estaban eufóricas.
-Chicas, tranquilizaros, estáis perfectamente preparadas ¡Vosotras
podéis! –les grito María a las niñas antes de bajar del autobús.
Cuando las niñas empezaron a bajar, María le iba dando un
beso a la frente a cada una. Mítico ritual suyo. Las niñas salieron corriendo
hacia los vestuarios del polideportivo. María se sentó en las primeras filas de
las gradas. Giro la cabeza y al final de las gradas había un cumulo de gente. A
saber quien estaba allí. Alguien famoso de por aquí. Pero bueno, a ella no le
importaba. Solo le importaba sus niñas.
Salieron. Empezaron la exhibición. Lo hicieron genial. Eran
una de las favoritas del jurado después de ver a los demás grupos. Las niñas se
volvieron de nuevo a los vestuarios a esperar las puntuaciones. Ella salió de
las gradas, iba cargada, llevaba toda la documentación de las niñas. Mientras
andaba se le cayó uno de los DNI’s de las niñas.
-Perdona, se te ha caído algo- dijo un chico tras ella
corriendo.
-¡Gracias!- dijo dándose la vuelta- ¡OH DIOS MIO! ¡OH DIOS
MIO! ¡ERES TU! –dijo ella tartamudeando.
-Sí, yo soy yo, y tu eres ¿Alicia?- dijo el chico leyendo el
DNI.
-Mmm no, yo no soy Alicia.
-Vale, si tú no eres Alicia, yo no soy Xuso- contesto el
ente risas.
-Sí, si tú eres Xuso, yo soy María. Alicia es una de mis
chicas- dijo ella.
-Encantado María.
-Lo mismo digo, encantada- contesto ella asombrada todavía.
-Lo siento, pero me tengo que ir, tengo mucha prisa. Hasta
luego- se despidió Xuso guiñándole un ojo.
-¡Adioos!
María entro en los vestuarios.
-¿María que te pasa? ¿Has visto a un fantasma?- le pregunto
entre risas su hermana, acompañada de las demás.
- Para nada, no he visto un fantasma, he visto un ángel…
{En Madrid capital,
al mismo tiempo}
Hacía ya dos días que Marina había llegado a Madrid, ya casi
habían terminando de instalarse en el piso de Rubi. Habían estado colocando los
dormitorios y el salón, incluso les había dado tiempo a ir a hacer la compra.
-Rubi cielo, hoy tengo que ir a la uni.
-Vale, yo te espero aquí, tengo que terminar de hacer cosas
por aquí. ¿Qué tienes que hacer en la uni cari?- pregunto Rubi.
-Ir a por los horarios, los libros y esas cosas. Lo típico vamos- contesto Marina con cara de
circunstancia.
Rieron las dos, se dieron dos besos y Marina salió dirección
a la Universidad. No era un trayecto muy largo, pero iba entretenida con su música.
Cuando llego, fue directa a recepción, la señora que estaba allí, le dijo que
fuera al despacho de la directora, que ella le informaría de todo. Le indico
donde estaba el despacho y Marina fue en su búsqueda.
Llamo a la puerta y una señora se dio la vuelta en su silla.
Era bastante guapa, de mediana edad, entre los 45-50 años.
-¿Se puede pasar?- pregunto Marina educadamente.
-Sí, pasa- contesto la directora.
-Hola. Bueno días. Me llamo Marina y soy nueva en la
Universidad. Me han dicho en la recepción que fuese a ver a la directora, que
ella me ayudaría.
-Hola Marina. Si yo soy la directora, aunque no lo parezca-
contesto la señora sonriendo- Me llamo Rosa, dime en que puedo ayudarte.
-Necesito que me ayude con los libros que debo de comprar y
los horarios de las clases. Nadie me ha dicho nada y soy nueva en Madrid también.
-Tranquila Marina- dijo sacando unas hojas de un cajón de su
mesa- Mira, esto es el plano de la universidad, y estos los horarios. Espera un
momento, hago una llamada y estoy contigo en un minuto.
Después de la llamada, Rosa volvió a entrar en el despacho y
se sentó de nuevo.
-En unos minutos, tendrás la ayuda que necesitas aquí.
-Muchas gracias, de verdad, lo necesito, yo soy muy
despistada y además no me oriento muy bien que se diga- dijo Marina riendo.
Tocaron dos veces a la puerta y apareció un chico. Muy
guapo, hay que decir la verdad. Pero, ¿Quién era él? ¿Y qué hacía allí?
-Buenos días- dijo el chico- ya estoy aquí.
-Gracias por venir tan rápido- contesto Rosa- Marina este es
Segio. Sergio esta es Marina.
-Encantada- contesto ella sonriendo.
-Necesita que la orientes por aquí, es nueva y mejor que tu,
nadie la va a ayudar.
-Si, si, no se preocupe Rosa, yo me encargo de todo.
-Marina, Sergio es un chico de confianza, el te enseñara todo bien.
-Gracias, Rosa. Ya me voy, de verdad se lo agradezco mucho.
Salieron Sergio y Marina del despacho, hacia el pasillo.
-Si quieres, mañana quedamos y te explico como va todo por aquí
¿Te parece bien?- le pregunto Sergio.
-Si, como a ti te venga mejor.
-Pues mañana nos vemos.
-Adiós y gracias- dijo ella un poco vergonzosa.
-De nada.
Se fueron cada uno por su lado, y al minuto Marina noto una
mano en su brazo.
-Oye, toma mi numero, si te surge algo y no puedes venir me
avisas- le dio un papel Sergio sonriendo.
-Tranquilo, no me surgirá nada.
jueves, 29 de noviembre de 2012
CAPITULO 4
-FLASHBACK-
2 horas. 2 horas y se levantaría de aquel asiento el cual, llevaba media hora ya sentada. Deseaba que esas puertas del tren se abriera y pudiera ver la ciudad de Madrid. De noche, más bonita que nunca. Navidad. No sabe por qué, pero le encantaba esa época.
Talavera-Madrid. Allí se encontraría con Marina, la cual suponia que habría llegado hace un par de horas largas. Música y a dejar que su sueño llegue.
{2h despues}
Por fin cogio sus maletas y suspira, bajo del tren y fue por el centro de Madrid, mirando la cantidad de gente que había, y lo bonito que estába. Buscaba plena Gran Vía. Buscaba, buscaba y encuentro. Fue directa a su portal. Mierda. Una piedra se habia puesto en su camino y Rubi cayo al suelo. Miró a su alrededor y se levanto corriendo, Nada grave y tampoco parecia que la habia visto mucho gente,Recogio sus maletas y se dispuso a andar. Recuerda que Marina le dijo que su segunda llave, se las dejaría en el bar de justo al lado, ya que cuando llegase ella probablemente no se encontrase en casa y estaría explorando un poco aquello.
Entro en el bar, se siento y de paso se pidio un café, ya que hacia bastante frío. Alguien le tocó la espalda, se giro asustada. Era Marina, pero, no estaba sola, un par de chicos la acompañaban. Se abrazaron las dos.
-Bueno a ver, Rubi, este es Blas.
Le dio dos besos,
-Y este es Sergio.
Otros dos besos.
-Ya veo que, algo has echo por Madrid ¿no?- pregunto Rubi haciéndose la graciosa.
Marina sonrió complice. Parece que ha visto poco, pero le ha gustado ese poco.
-Si, oye, voy a dar una vuelta con ellos, ¿vienes?- la pregunto Marina.
Rubi duda, no sabe que hacer.
-No. Lo siento, voy a instalar las cosas y ya luego si eso te llamo ¿quieres?
-Como quieras- contesto Marina dandola dos besos.
-Bueno, yo casi que me quedo por aqui, que me tengo que ir al estudio...-dijo uno de los chicos para Rubi el mas guapo.
-Vale, como quieras, pero llamame -dijo el otro.
-Lo haré.
Marina y Sergio se fueron. Y Blas, cogió el asiento a la izquierda de Rubi.
-Así que, Blas...
-Si, Blas, y así que... ¿Rubi? No me creo ese nombre.
-María, mi nombre es María. La unica razón es que siempre me han dicho Rubi, pero no es mi nombre original -respondio ella riendose.
-María, muy original ¿eh?
-Ya ves. Me ha parecido escuchar estudio... ¿Cantas?- pregunto ella muy interesada.
-Asi es - asintio- y con lo tarde que se me está haciendo, ya me cae bronca fijo. Así que si quieres, toma -apunto su número en una servilleta y se la da- Llamame y quedamos mañana que estoy libre, me has caido super bien y eres bastante maja. ¿Aceptas?
-Acepto -contesto Rubi sonriendo para ellla- Suerte y que no sea mucho la bronca.
Se dieron dos besos y se fue. Ella mordió su labio inferior y sonrió. Le encantaba.
{Callao}
Por fin en casa y todo ordenado. Después de su llegada a Madrid por fin habia dejado las cosas en su lugar. Puso su gorro en la cabeza, y dispuesta a salir para ojear aquello un poco. Menudas vistas. Madrid era más bonito de lo que ella esperaba. Y más ahora, en Navidad, estába deseando que nevara. Le encanta que nieve. Es algo único.
Paseando se encuentro muchas de las veces a pequeños grupos bailando en las calles o simplemente cantando villancicos. Los tararea. Y eso, hace que sus vellos se pongan de punta. Ya estába echando de menos a su familia. Una Navidad sin ellos no iba a ser lo mismo, pero en fin, tendrá que acostumbrarse.
Se sienta en un banco blanco. Obeservo, le encantaba observar, y de su mochila, saca la réflex que lleva casi siempre. Flash. Foto. Bonita. Flash. Segunda foto. Así se tiraría toda la noche espiando a Madrid rincon por rincón. Le tocaron el hombro
-¿Me permites que salga yo también guapa?
Se gira. Un chico rubio, con melena y bastante guapo le sonrie.
-¿Quieres? -le invita ella.
El chico niega con la cabeza - No era broma, no me gustan las fotos.
Le hace un gesto como preguntandole si se puede sentar y ella le acepta.
¿Como es eso?-pregunta ella curiosa,
-A ver, me explico, no me gusta que me hagan fotos, las fotos si me gustan. Y estoy seguro que ese par que has echo te han salido geniales.
-¿Quieres verlas?
Asiente. Se las enseñan.
-Acerté.
Rien.
-Soy nueva.
-¿Nueva en qué? -pregunta el extrañado.
-Nueva aquí. En Madrid. Yo soy de Oviedo, me acabo de mudar al centro.
-¿En serio? Bueno, ¿y qué te parece si te enseño esto un poco? Yo llevo aqui bastante tiempo...
Ella sonrie.
-Vale, con una condición- dijo ella.
-Me llamo Raúl, guitarrista, pianista, y lo demás te lo enseño por el camino. ¿Cual es la condición?,
-Ya no hay condición -dijo ella mientras sonreía.
Él extendió su mano para que ella levantase, y juntos, se fueron dando un paseo por las calles de Madrid.
Escrito: Neila
Editado: Rubi
-FLASHBACK-
2 horas. 2 horas y se levantaría de aquel asiento el cual, llevaba media hora ya sentada. Deseaba que esas puertas del tren se abriera y pudiera ver la ciudad de Madrid. De noche, más bonita que nunca. Navidad. No sabe por qué, pero le encantaba esa época.
Talavera-Madrid. Allí se encontraría con Marina, la cual suponia que habría llegado hace un par de horas largas. Música y a dejar que su sueño llegue.
{2h despues}
Por fin cogio sus maletas y suspira, bajo del tren y fue por el centro de Madrid, mirando la cantidad de gente que había, y lo bonito que estába. Buscaba plena Gran Vía. Buscaba, buscaba y encuentro. Fue directa a su portal. Mierda. Una piedra se habia puesto en su camino y Rubi cayo al suelo. Miró a su alrededor y se levanto corriendo, Nada grave y tampoco parecia que la habia visto mucho gente,Recogio sus maletas y se dispuso a andar. Recuerda que Marina le dijo que su segunda llave, se las dejaría en el bar de justo al lado, ya que cuando llegase ella probablemente no se encontrase en casa y estaría explorando un poco aquello.
Entro en el bar, se siento y de paso se pidio un café, ya que hacia bastante frío. Alguien le tocó la espalda, se giro asustada. Era Marina, pero, no estaba sola, un par de chicos la acompañaban. Se abrazaron las dos.
-Bueno a ver, Rubi, este es Blas.
Le dio dos besos,
-Y este es Sergio.
Otros dos besos.
-Ya veo que, algo has echo por Madrid ¿no?- pregunto Rubi haciéndose la graciosa.
Marina sonrió complice. Parece que ha visto poco, pero le ha gustado ese poco.
-Si, oye, voy a dar una vuelta con ellos, ¿vienes?- la pregunto Marina.
Rubi duda, no sabe que hacer.
-No. Lo siento, voy a instalar las cosas y ya luego si eso te llamo ¿quieres?
-Como quieras- contesto Marina dandola dos besos.
-Bueno, yo casi que me quedo por aqui, que me tengo que ir al estudio...-dijo uno de los chicos para Rubi el mas guapo.
-Vale, como quieras, pero llamame -dijo el otro.
-Lo haré.
Marina y Sergio se fueron. Y Blas, cogió el asiento a la izquierda de Rubi.
-Así que, Blas...
-Si, Blas, y así que... ¿Rubi? No me creo ese nombre.
-María, mi nombre es María. La unica razón es que siempre me han dicho Rubi, pero no es mi nombre original -respondio ella riendose.
-María, muy original ¿eh?
-Ya ves. Me ha parecido escuchar estudio... ¿Cantas?- pregunto ella muy interesada.
-Asi es - asintio- y con lo tarde que se me está haciendo, ya me cae bronca fijo. Así que si quieres, toma -apunto su número en una servilleta y se la da- Llamame y quedamos mañana que estoy libre, me has caido super bien y eres bastante maja. ¿Aceptas?
-Acepto -contesto Rubi sonriendo para ellla- Suerte y que no sea mucho la bronca.
Se dieron dos besos y se fue. Ella mordió su labio inferior y sonrió. Le encantaba.
{Callao}
Por fin en casa y todo ordenado. Después de su llegada a Madrid por fin habia dejado las cosas en su lugar. Puso su gorro en la cabeza, y dispuesta a salir para ojear aquello un poco. Menudas vistas. Madrid era más bonito de lo que ella esperaba. Y más ahora, en Navidad, estába deseando que nevara. Le encanta que nieve. Es algo único.
Paseando se encuentro muchas de las veces a pequeños grupos bailando en las calles o simplemente cantando villancicos. Los tararea. Y eso, hace que sus vellos se pongan de punta. Ya estába echando de menos a su familia. Una Navidad sin ellos no iba a ser lo mismo, pero en fin, tendrá que acostumbrarse.
Se sienta en un banco blanco. Obeservo, le encantaba observar, y de su mochila, saca la réflex que lleva casi siempre. Flash. Foto. Bonita. Flash. Segunda foto. Así se tiraría toda la noche espiando a Madrid rincon por rincón. Le tocaron el hombro
-¿Me permites que salga yo también guapa?
Se gira. Un chico rubio, con melena y bastante guapo le sonrie.
-¿Quieres? -le invita ella.
El chico niega con la cabeza - No era broma, no me gustan las fotos.
Le hace un gesto como preguntandole si se puede sentar y ella le acepta.
¿Como es eso?-pregunta ella curiosa,
-A ver, me explico, no me gusta que me hagan fotos, las fotos si me gustan. Y estoy seguro que ese par que has echo te han salido geniales.
-¿Quieres verlas?
Asiente. Se las enseñan.
-Acerté.
Rien.
-Soy nueva.
-¿Nueva en qué? -pregunta el extrañado.
-Nueva aquí. En Madrid. Yo soy de Oviedo, me acabo de mudar al centro.
-¿En serio? Bueno, ¿y qué te parece si te enseño esto un poco? Yo llevo aqui bastante tiempo...
Ella sonrie.
-Vale, con una condición- dijo ella.
-Me llamo Raúl, guitarrista, pianista, y lo demás te lo enseño por el camino. ¿Cual es la condición?,
-Ya no hay condición -dijo ella mientras sonreía.
Él extendió su mano para que ella levantase, y juntos, se fueron dando un paseo por las calles de Madrid.
Escrito: Neila
Editado: Rubi
CAPITULO 3
-FLASHBACK-
Paseaba Neila por las calles de Madrid, acababa de mudarse allí y quería conocer un poco aquello. Después de varias horas caminando, cayo en la cuenta de que estaba perdida, se sentó en el banco mas cercano que encontró no sabia que hacer, no conocía a nadie allí y las compañeras de piso que tenia no habían llegado aun de los distintos puntos de España de los que procedían.
Se encontró desesperada y empezó a sollozar con la cara entre sus manos, no sabia cuanto tiempo estuvo así, hasta que alguien le puso la mano en el hombro.
-¿Que te pasa princesa? -le pregunto una voz estaña.
-Es que me he perdido, no tengo a nadie en Madrid y llevo horas deambulando por aquí y no se que hacer... -ella le respondió sin mirarle.
-Si me dices por que zona vives, yo te ayudo- dijo el.
Neila alzo la vista y vio a aquel chico rubio que le resulto tan familiar, pero con lo nerviosa que estaba no sabia de que le conocía.
-Vivo en Cuatro Caminos, pero no se como llegar no si siquiera donde estoy. -contesto Neila.
-Tranquila, yo te acompaño ¿vale? -dijo el con una voz muy tranquilizadora.
-¿En serio? ¡Muchas gracias! -dijo Neila emocionada.
-De nada tontorrona -sonrió el.
Al llegar a su casa, el chico le dijo su nombre y le dio su teléfono pero Neila hasta que no llego a su habitación no se dio cuanta de que era Carlos, su amor platónico.
{Estación del AVE en Madrid}
Minimi acababa de bajarse del AVE, por fin habia llegado a madrid, habia alquilado un piso con varias chicas, era bastante grande y estaba cerca del centro, por lo que ella sabia, allí ya estaria Neila otra malagueña, que seria una de sus compañeras.
Minimi iba tan distraída que se choco con un chico y el le tiro todo su café encima.
-¿Pero se puede saber que haces? -le bramo ella.
-Lo, lo siento, no era mi intención...-respondió el.
-Estaría bonito que lo hubieses hecho adrede no te fastidia- contesto ella mientras intentaba limpiarse la camisa.
- Lo siento mucho enserio, si quieres te invito a un cafe para compensarte.
Cuando el dijo eso, ella le miro y se dios cuenta de quien era y quedo supercortada pero no quiso que se notase.
-He perdido una camisa, si por lo menos recupero un cafe - contesto Minimi con expresion muy seria mientras sonreia en su interior.
Llegaron al café mas cercano y David fue a pedir mientras Minimi asimilaba la situación, ella se repetía en su cabeza "Acabo de llegar a Madrid, me he chocado con David, este me ha invitado a un café y todo esto es real" Cuando David llegó, volvió a disculparse, pero ella le corto diciendo-Ya te has disculpado suficiente, ¡déjalo ya! - contesto ella riéndose.
Había cambiado su forma de hablar borde de antes, por un tono dulce y armonioso.
-Y ¿ese cambio de actitud tan repentino?
- ¿Quieres que vuelva a mi tono borde? Por que puedo hacerlo ¿eh?-dijo Minimi.
-No,no, asi estas mucho mejor Jajaja
Estuvieron un buen rato bromeando hasta que Minimi miro el reloj y se dio cuenta de la hora que era
-Lo siento debo irme, ya es muy tarde, y aun debo instalarme en mi piso y esas cosas. Me ha encantado pasar la tarde contigo, aunque empezase con mal pie.
-A mi tambien me a encantado ¿que tal si te soy mi numero y quedamos otro dia?-dijo tendiendole un papel con su numero.
-Me lo podrías haber dicho, déjame tu móvil que te escribo el mio ¡anda! Jajajaja -respondió Minimi.
Y así después de darle el teléfono se dispuso a irse a su nueva casa en Cuatro caminos.
Escrito: Claus
Editado: Rubi
-FLASHBACK-
Paseaba Neila por las calles de Madrid, acababa de mudarse allí y quería conocer un poco aquello. Después de varias horas caminando, cayo en la cuenta de que estaba perdida, se sentó en el banco mas cercano que encontró no sabia que hacer, no conocía a nadie allí y las compañeras de piso que tenia no habían llegado aun de los distintos puntos de España de los que procedían.
Se encontró desesperada y empezó a sollozar con la cara entre sus manos, no sabia cuanto tiempo estuvo así, hasta que alguien le puso la mano en el hombro.
-¿Que te pasa princesa? -le pregunto una voz estaña.
-Es que me he perdido, no tengo a nadie en Madrid y llevo horas deambulando por aquí y no se que hacer... -ella le respondió sin mirarle.
-Si me dices por que zona vives, yo te ayudo- dijo el.
Neila alzo la vista y vio a aquel chico rubio que le resulto tan familiar, pero con lo nerviosa que estaba no sabia de que le conocía.
-Vivo en Cuatro Caminos, pero no se como llegar no si siquiera donde estoy. -contesto Neila.
-Tranquila, yo te acompaño ¿vale? -dijo el con una voz muy tranquilizadora.
-¿En serio? ¡Muchas gracias! -dijo Neila emocionada.
-De nada tontorrona -sonrió el.
Al llegar a su casa, el chico le dijo su nombre y le dio su teléfono pero Neila hasta que no llego a su habitación no se dio cuanta de que era Carlos, su amor platónico.
{Estación del AVE en Madrid}
Minimi acababa de bajarse del AVE, por fin habia llegado a madrid, habia alquilado un piso con varias chicas, era bastante grande y estaba cerca del centro, por lo que ella sabia, allí ya estaria Neila otra malagueña, que seria una de sus compañeras.
Minimi iba tan distraída que se choco con un chico y el le tiro todo su café encima.
-¿Pero se puede saber que haces? -le bramo ella.
-Lo, lo siento, no era mi intención...-respondió el.
-Estaría bonito que lo hubieses hecho adrede no te fastidia- contesto ella mientras intentaba limpiarse la camisa.
- Lo siento mucho enserio, si quieres te invito a un cafe para compensarte.
Cuando el dijo eso, ella le miro y se dios cuenta de quien era y quedo supercortada pero no quiso que se notase.
-He perdido una camisa, si por lo menos recupero un cafe - contesto Minimi con expresion muy seria mientras sonreia en su interior.
Llegaron al café mas cercano y David fue a pedir mientras Minimi asimilaba la situación, ella se repetía en su cabeza "Acabo de llegar a Madrid, me he chocado con David, este me ha invitado a un café y todo esto es real" Cuando David llegó, volvió a disculparse, pero ella le corto diciendo-Ya te has disculpado suficiente, ¡déjalo ya! - contesto ella riéndose.
Había cambiado su forma de hablar borde de antes, por un tono dulce y armonioso.
-Y ¿ese cambio de actitud tan repentino?
- ¿Quieres que vuelva a mi tono borde? Por que puedo hacerlo ¿eh?-dijo Minimi.
-No,no, asi estas mucho mejor Jajaja
Estuvieron un buen rato bromeando hasta que Minimi miro el reloj y se dio cuenta de la hora que era
-Lo siento debo irme, ya es muy tarde, y aun debo instalarme en mi piso y esas cosas. Me ha encantado pasar la tarde contigo, aunque empezase con mal pie.
-A mi tambien me a encantado ¿que tal si te soy mi numero y quedamos otro dia?-dijo tendiendole un papel con su numero.
-Me lo podrías haber dicho, déjame tu móvil que te escribo el mio ¡anda! Jajajaja -respondió Minimi.
Y así después de darle el teléfono se dispuso a irse a su nueva casa en Cuatro caminos.
Escrito: Claus
Editado: Rubi
domingo, 25 de noviembre de 2012
CAPITULO 2
-FLASHBACK-
Amanda estaba ilusionada, iba
a cumplir un mes con aquel chico que tanto quería, y hoy se lo pensaba decir.
Le pensaba decir aquel "Te quiero" que nunca se había atrevido a
dejar escapar de entre sus labios, pero al que hoy quería dar libertad.
Hacia frio, pero eso era lo
de menos si iba a estar con esa persona que quería que le diese calor y le
protegiera del frio para el resto de su vida. Amanda se sentó en un banco del
parque, faltaban cinco minutos... Esperó... Esperó... Ya pasaba cuarto de
hora... Siguió esperando... Y un WhatsApp que llega: "No me esperes, no
tengo pensado ir. Esto se acabó, lo siento"
Amanda no sabía qué hacer.
Estaba enfurecida, pero a la vez triste. Aquel remolino de emociones le
superaba. De repente empiezo a llover, pero ella a penas nota caer las gotas de
agua.
-Ey, te vas a mojar... ¿Estás
bien?
Amanda se gira y ve a un
chico muy guapo, de preciosos ojos azules que le cubrió con un paraguas. Ella
respondió negando con la cabeza a modo de respuesta, mientras se echo a llorar apoyándose
en su hombro mientras él la abraza.
-Tranquila, no sufras por
eso, no te quiero ver mal por nada ni nadie, ¿vale?
Amanda le abraza, queriéndole
dar a entender que sí.
-Por cierto, soy Dani, y ¿tu cómo
te llamas?
-Amanda, la tonta que se deja
engañar- respondió ella.
-Ey, no te permito que digas
eso de ti... Ven, que te invito a tomar algo- le dijo Dani intentando animarla
un poco.
Adriana corría, tenía que llegar a su casa si no quería empaparse de arriba a abajo... Más de lo que estaba. La calle estaba mojada y Adriana con botas de tacón, cosa que era mala combinación si estabas corriendo. De repente, lo que todo el mundo temía: Caída increíblemente torpe de Adriana.
Se había caído hacia atrás, dándose con toda
la espalda y eso le había producido un dolor horrible.
-¿Estás bien?- una voz amable
y dulce la pregunto.
-S... Si... Bueno, en realidad
no- respondió ella medio aturdida aún.
-Vaya, te has llevado un buen
golpe, ¿necesitas ir al médico o algo?
-No, tranquilo...
A Adriana se le corta la respiración por un
momento. Acababa de reparar en aquel chico. Era guapísimo, con una sonrisa que
enamoraba a cualquiera.
-Ey,¿ estás bien?
A la chica se le había ido el
santo al cielo, pero ya estaba de vuelta en la tierra
-Sí, si... No, no necesito ir
al médico, pero gracias- le dijo sonriéndole.
-Me alegro de que estés bien...
Yo soy Álvaro y tu ¿eres...?
-Adriana, me llamo Adriana.
-¿Y me concedes el honor de
ir a dar una vuelta, Lady Adriana?- pregunto Álvaro muy caballeroso.
-Claro que sí, mi
caballero...
Se sonríen, cómplices mientras empiezan una fría
pero preciosa tarde...
Escrito: Angela
Editado: Rubi
miércoles, 14 de noviembre de 2012
CAPITULO 1
Mientras Adriana corría detrás de Álvaro como de costumbre, ya le había echo una de sus bromas mañaneras y Adriana no las soportaba.
Carlos como cada mañana levantaba a Neila con el desayuno en la cama, una rosa y una carta en la que le repetía mil y una veces lo que le quería. Les había costado mucho esfuerzo estar juntos y ahora nada ni nadie lo estropearía.
David estaba ya despierto, no tenía claro lo que había entre Minimi y él, pero como cada mañana iba a su casa a llamarle al portero y llevarle el desayuno. Les encantaba comer chocolate con churros juntos en esas mañanas frías de invierno.
En la otra punta de la ciudad Rubi estaba atacada de los nervios esperando esa llamada, pero al fin llego
Hacia poco que estaban juntos, pero Salva no sabía que se podía querer tanto a una persona. Un beso en la mejilla y un pequeño parpadeo acompañado de una sonrisa picara de Ángela
Marina lloraba y lloraba no se lo podía creía. Su mejor amiga, su “hermana” le había hecho una gran putada {Din Don} Sonó la puerta y allí estaba él, Marina se abalanzó a sus brazos y las lágrimas seguían saliendo...
Un día
cualquiera, estaba sentada en el banco de la ciudad, esperando a que pasara el
tiempo. No tenía ganas de nada. Él le tapo los ojos y de su boca salió un
'Buenos dias princesa'. Dani quería a
Amanda como a nada en este mundo y no le gustaba para nada que ella estuviera
así...
Mientras Adriana corría detrás de Álvaro como de costumbre, ya le había echo una de sus bromas mañaneras y Adriana no las soportaba.
-Alvarooooooo no
huyas !te cogeré! – gritaba Adriana.
-¿Que me
cogerás? – respondió Álvaro a carcajada limpia.
Seguían
corriendo el uno detrás de otro y el otro detrás del uno. Risas y risas había
entre ellos, solo risas que demostraban todo lo que sentían.
Carlos como cada mañana levantaba a Neila con el desayuno en la cama, una rosa y una carta en la que le repetía mil y una veces lo que le quería. Les había costado mucho esfuerzo estar juntos y ahora nada ni nadie lo estropearía.
David estaba ya despierto, no tenía claro lo que había entre Minimi y él, pero como cada mañana iba a su casa a llamarle al portero y llevarle el desayuno. Les encantaba comer chocolate con churros juntos en esas mañanas frías de invierno.
En la otra punta de la ciudad Rubi estaba atacada de los nervios esperando esa llamada, pero al fin llego
-Buenos días
linda ¿Esperabas mi llamada?- se escucho al otro lado del teléfono.
-¡No seas tonto
Blas! Sabes que si estaba ansiosa por escuchar tu voz- respondió ella alegre.
-Pues aquí me
tienes. Chiqui te dejo, estate preparada en 10 minutos, voy a por ti, te tengo
una sorpresita... – dijo el con una voz de intriga.
Rubi esperaba
ansiosa la supresa que Blas le había dicho.
Acababan de
desayunar, estaban dando su paseo matutino por Oviedo, Claus estaba nerviosa, quería
mucho a Raúl y no quería que nada saliera mal, era muy meticulosa, tan
meticulosa a veces que, mientras estaba
con Raúl no se enteraba de nada.
-Eh ¿Qué piensas princesa? – pregunto el
mirándola
- Perdona Raúl,
no te estaba escuchando, estaba pensando en nosotros y se me fue el santo al cielo...
-No pasa nada
cielo, te decía que...
Continuaron la conversación
mientras seguían con su paseo
Hacia poco que estaban juntos, pero Salva no sabía que se podía querer tanto a una persona. Un beso en la mejilla y un pequeño parpadeo acompañado de una sonrisa picara de Ángela
-¿Te gusta?- le
pregunto él.
- ¿Que di me
gusta? jajaja ME ENCANTA ¡No tenias porque hacerlo! – respondió ella con una
sonrisa de oreja a oreja.
- ¿Por ti? ,
anda pequeña tú te lo mereces todo...
Salva se había
pasado toda la mañana redecorando la casa de Ángela, para que ella tuviera
menos cosas que hacer en el día.
-Tengo ganas de
verte...
{Escribiendo...}
María estaba impaciente
por la respuesta de Xuso.
-¿Quieres
verme? ¿A mí? Pues simplemente asómate a la ventana, solo tienes que hacer eso.
María
impaciente se asomó le vio, fue rápidamente a vestirse y bajo al portal. Con un
pequeño beso, comenzaron una gran mañana. Tenían miles de cosas por hacer.
Marina lloraba y lloraba no se lo podía creía. Su mejor amiga, su “hermana” le había hecho una gran putada {Din Don} Sonó la puerta y allí estaba él, Marina se abalanzó a sus brazos y las lágrimas seguían saliendo...
-Te dije que no
merecía la pena... No me llores mi niña
-Debería de
haberte hecho caso, pero es que era tan, tan…- intentaba hablar ella entre
lagrimas.
-Shhh ahora
solo piensa que tenemos que a ir a ese casting y no te pueden ver así. Corre vístete
y píntate, sé que mi pequeña princesita ganará
Sergio entró cerró la puerta e intentaron olvidarse
del tema en todo ese día.
Escrito: Minimi
Editado: Rubi
Cambia de Dirección
Personajes femeninos
Minimi: 21. Málaga. Su verdadero nombre es María. Simpática, guapa, muy orgullosa, risueña, siempre tiene para regalar una sonrisa a los demás, psicóloga de sus amigos, pero es muy indecisa con todo lo que tiene que ver con su vida y chocoadicta.
Amanda: 18. Fuenlabrada. Amiga de sus amigos, simpática, adicta al móvil y súper tímida, poco fotogénica, con un poco de carácter y a veces se enfada sin motivo. Pero ante todo enamoradiza y soñadora.
Claus: 19. Asturias. Tímida a primera vista, simpática, alegre, piensa demasiado todo, no le gustan los problemas aunque siempre intenta ayudar a solucionar los problemas de los demás, confidente. Futura actriz o directora de cine.
Adri: 18. Fuenlabrada. Cabezota, siempre lleva razón, maja con la gente que le cae bien, atrevida cuando quiere, se cree todo lo que la dicen, positiva, busca pelea haya donde la haya y le vuelven loca los chicos malos.
Ange: 18. Tímida,
una vez que pierde la confianza en alguien, la cuesta recuperarla. Algo celosa
e insegura de si misma. Intenta ver siempre el lado positivo de las cosas y
aunque ella este mal, siempre intenta alegrar a los demás.
Neila:
19. Malagueña. Loca, sincera, con algún punto negativo y muchos positivos.
Sensible pero muy directa. Atrevida y orgullosa. Amistosa, agradecida y se
preocupa mas de los demás que de ella misma y locamente amante del chocolate.
Marina:
20. Málaga. Alegre, siempre esta al lado de sus amigos, no sabe decir que no,
autoestima un poco baja y para nada atrevida. No es orgullosa, aunque los demás
piensen que si.
Rubi: 20. Talavera de la Reina. Su verdadero nombre también es Maria. Alegre, sincera y
demasiado nerviosa. Confidente de sus amigos. Muy cabezona, gruñona, sensible, coqueta, celosa y muy
cariñosa, con quien quiere. Se enamora de algunas miradas y sonrisas.
Maria: 19. Malaga. Pequeña persona, pero con gran corazón. Siempre está ahí cuando se la necesita. Es muy vergonzosa y por este motivo ha cometido muchos errores, pero siempre levanta la cabeza y sigue adelante mostrando al mundo su sonrisa.
Personajes masculinos
Carlos: 21 años. Alicante. Ama el chocolate.
Inteligente, extrovertido, bromista, guapo y rubio natural. Los sombreros su
debilidad, su pelo es sagrado y sobretodo, la música le da vida. Más pop
británico que español, pero como bien dice, son españoles y tienen que meter
algo.
Blas: 21. Murcia. Ojos claro y conocido más
que nada por Eurojunior. Le llaman un poquito el papá del grupo, por su
formalidad y sus ganas de hacer las cosas bien, que a los demás no le faltan,
pero sin embargo, no todo son seriedades en él, sus puntillos es lo que le hace
especial. Su sueño siempre ha sido este. Cantar, ser partidario de la música.
Como bien dice él, algunos de ellos ya cantaban antes de hablar. Un sueño que
él, ha conseguido hacer realidad.
David: 24. Granada. Bastante despistado y un
cabeza loca, pero sin lugar a dudas, imprescindible para el grupo. Su muñeco de
Bob Esponja no lo cambiaría por nada, lo adora, de ahí su niñez hasta con 24 añitos, y eso, aclara mucho su personalidad. Tenía muy claro lo que quería
hacer desde muy pequeñito, y ahora, lo ha conseguido.
Dani: 20. Alcázar de San Juan. Rubio, ojos
azules, simpático y apasionado. Pensaréis, ¿qué más se puede pedir en un chico?
Tenéis razón, nada, es como perfecto. Pero tanto personal, como profesional,
que su voz aporta mucho al grupo. Su Atlético de Madrid lo define y un karateka
de primera.
Álvaro: 23. Alcalá
de Henares. Bastante formal y que sin su voz, el grupo, no sería grupo.
Vamos, sin la suya y sin ninguna de los otros cuatro. Otro papá del grupo,
aunque no le sobra el punto bromista y cuando va a las entrevista, se moja mucho.
En el buen sentido ¿eh?
Raúl:
22. Toledano. Rubio. Ni una pizca de tonto. El mejor guitarrista, pianista y
productor del momento. Vacila mucho y es a veces borde, pero tiene un corazón que
le cabe en el pecho.
Salva: Moreno.
Ojos verdes. Muy estudioso. Actor. Le encantan los deportes. Simpático,
cariñoso y bromista, pero ante todo muy buena persona.
Xuso: 22. Murcia. Alto y guapo. Divertido y muy fiestero. Desprende energía haya donde vaya. Bromista con todo el mundo. Muy sociable y siempre tiene cosas buenas para dar a los demás.
Sergio: 22. Rubio, guapo y simpático Muy loco. Inteligente. Es muy amigos de sus amigos y sobre todo es amable, incluso con la gente que conoce de poco.
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